domingo, 4 de octubre de 2009

ESCULTURA GÓTICA ESPAÑOLA S. XV: LORENZO MERCADANTE DE BRETAÑA

Lorenzo Mercadante de Bretaña, nacido en la Bretaña, Francia. Trabajó en la Catedral de Sevilla entre 1454 y 1467.

Empleó el barro cocido y el alabastro

Su estilo influyó en la escultura sevillana de fines del gótico y representa la escultura de transición al Renacimiento.

"Sepulcro del cardenal Cervantes" (1458), en la Capilla de San Hermenegildo de la Catedral de Sevilla.


En los frentes del sarcófago figuran ángeles que sostienen el escudo de armas del Cardenal, mientras que en la parte superior aparece su figura yacente realizada con un realismo muy acentuado tanto a la hora de describir su vestuario como en la captación de sus rasgos faciales. A los pies del Cardenal coloca un ciervo.


"Pórtico del Bautismo" (Catedral de Sevilla, 1464-67). Situada a la izquierda de la fachada occidental, está configurada con arquivoltas apuntadas que se prolongan en un agudo gablete ocupado con tracerias flamigueras. En las arquivoltas se disponen personajes del Antiguo Testamento, siendo las esculturas mas importantes las de las jambas laterales situadas sobre mensulas y bajo doseletes, donde aparecen Santa Justa, Santa Rufina, San Leandro, San Isidoro, San Fulgencio y Santa Florentina. Realizadas en barro cocido que originariamente estuvieron policromadas. En esta portada colaboró el escultor Pedro Millán.


"Pórtico del Nacimiento" (Catedral de Sevilla, 1464-67). Se trata del pórtico de la derecha de la fachada occidental, está dedicada al Nacimiento realizada entre 1464 y 1467. En las jambas, y ejecutados también en barro cocido por el mismo artista, aparecen Los Cuatro Evangelistas mas San Laureano y San Hermenegildo. Las pequeñas esculturas situadas en las arquivoltas son obra de Pedro Millán.


"Virgen con Niño" (hacia 1460, Fregenal de la Sierra), en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Realizada en Terracota.



"San Miguel Arcángel", Museo de Bellas Artes de Sevilla.



ESCULTURA GÓTICA ESPAÑOLA S. XV: SEBASTIÁN DE ALMONACID


Sebastián de Almonacid (Torrijos 1460-1526) escultor toledano, muchos lo identifican con Sebastián de Toledo.

Parece ser que en los primeros momentos recibió enseñanza del artista Egas Cueman, que fue quien introdujo el nuevo estilo flamenco de escultura en España. Su amistad con los artistas Alonso de Covarrubias, Antón Egas y su hermano Enrique, así como Juan Guas, todos ellos consumados arquitectos y escultores, dieron por aquella época una importancia a Torrijos a causa de los distintos encuentros que en esta población realizaron. No en vano, junto con otros menos conocidos, llegaron a formar lo que desde hace tiempo denomino el “Grupo Torrijos”.

Trabajó junto con otros muchos artistas en el "Retablo de la Catedral de Toledo".

Trabajó también en "La Capilla del Condestable" o de "San Sebastián" de la Catedral de Toledo, en la que destaca su "Sepulcro de Don Álvaro de Luna y Doña Juana de Pimentel", aunque su autoría no es reconocida de forma unánime.


Realizada en alabastro, las figuras de los dos nobles aparecen recostadas, como dormidas, sobre un lecho. Se trata de dos sarcófagos separados, una para cada esposo. bordeando cada sepulcro coloca a un orante en cada esquina, en un lado franciscanos y en el otro caballeros de la Órden de Santiago.


En los laterales aparecen ángeles portando el escudo familiar.


Hay tratamiento de los pliegues de los ropajes.


Hay más sepulcros rodeando la capilla, adosados al muro, pero los más destacados son éstos.

"El Doncel de Sigüenza" (Alabastro, 1486) o "Sepulcro de Dom Martín Vázquez de Arce" (Catedral de Sigüenza, Guadalajara). Don Martín Vázquez de Arce fue un militar que murió, con 26 años, en la guerra por la toma de Granada por parte de los Reyes Católicos.


El sarcófago está cobijado bajo un arco de medio punto en una capilla de la familia en la catedral de Sigüenza. La tipología del sepulcro es la del adosado a la pared, con el difunto recostado. Está vestido con la coraza y leyendo. En el pecho tiene la cruz de la orden de Santiago. A los pies está un paje o un niño con un animal. En la parte frontal presenta a dos personas que sostienen un escudo; se completa el espacio con decoración vegetal.


El Doncel aparece con un gesto cansino y crepuscular, como cansado de leer y con la cabeza caída, pero al mismo tiempo transmite reposo y placidez. Es significativa la unión de las armas, en defensa de la fe contra el infiel, y de la lectura, como un medio excepcional para alcanzar la sabiduría. Se trataba de un joven formado en las artes, las letras y las armas, fallecido prematuramente.


ESCULTURA GÓTICA ESPAÑOLA S. XV: GIL DE SILOÉ

Gil de Siloé o Gil de Amberes (Amberes, Flandes? - Burgos 1501), arquitecto y escultor gótico representante del Estilo Isabelino, que es mezcla del Gótico Flamígero y el estilo Mudejar.
Trabaja fundamentalmente en Burgos, aunque no falta quien le atribuye trabajos en Valladolid, como la "Fachada del Colegio de San Gregorio" y la "Fachada de la Iglesia de San Pablo", pero su atribución es dudosa.


Realiza retablos y sobre todo sepulcros, trabajo por el que será más conocido. Destaca toda su obra realizada para la "Cartuja de Miraflores".


Trabaja tánto la madera como el alabastro.


Conocido por su detallismo a veces sobrecargado que asemeja la obra de un orfebre. Es un artista original y debió contar con un gran taller y colaboradores para realizar tan magna obra. Su especialidad quizá no sea la expresividad en los rostros representados, pero sí lo hace con gran naturalismo.


"Santiago el Mayor", (Metropolitan Museum, NY; 1489–1493). Alabastro, oro y pintura.


"San Judas" (Museum of Fine Arts, Boston) Alabastro. Figura de pequeño tamaño que parece compañera de otras dos guardadas en el mismo museo: "San Juan Evangelista" y "San Bartolomé". Probablemente formaran junto con la del Metropolitan un conjunto de imágenes de los apóstoles de las que se han perdido otras 8.


"La Resurrección de Cristo" (1490, Hispanic Society Museum, Nueva York) Madera Policromada. Ahora atribuida a Gil de Siloé por el estilo parecido al del retablo de la Cartuja de Miraflores. Probablemente formara parte de un retablo mayor ya perdido. Muestra tres escenas en una: Las tres Marías en la tumba de Cristo a la izquierda, a la derecha Cristo en el camino a Emaús y en el frente la resurrección del Señor. La forma de realizar la escena tiene mucho en común con la que aparece el en "Retablo de la Capilla de Santa Ana" de la catedral de Burgos, que analizaremos más adelante.


"Tumba del Infante Don Alfonso" (Cartuja de Miraflores) representa al hijo del rey Juan II e Isabel de Portugal, fallecido prematuramente. Realiza un magistral tratamiento del alabastro en los detalles de la tela que recubre el reclinatorio y el libro de oraciones, esculpidos con gran realismo. El arcosolium que es un arco conopial enmarcando a otro carpanel aparece sobrecarcado de decoración


"Tumba de Juan de Castilla e Isabel de Portugal" (Cartuja de Miraflores). Dedicada a los padres de Isabel La Católica. Se trata de un sepulcro exento que muestra las figuras sedentes de los reyes, que aparecen dormidos sobre un gran lecho en forma de estrella. Cada uno vuelve la cabeza hacia el exterior, como dándose la espalda, sin relacionarse entre ellos. A pesar de aparecer dormidos, los rostros muestran naturalidad y serenidad. De nuevo Siloé recarga la decoración en los paños del lecho, las joyas, los vestidos y las figuras alegóricas que rodean el sepulcro realizadas con gran minuciosidad.


"Retablo de la Cartuja de Miraflores" encargo de Isabel la Católica. La policromía de las figuras corrió a cargo de Diego de la Cruz, que utilizó parte del oro traido de América por Cristobal Colón tras su segundo viaje.

No hay en él la típica compartimentación en calles, parece más bien seguir el modelo de un rosario que rodea la escena central.



El conjunto muestra el símbolo de la Eucaristía, cuyo centro está formado por un gran círculo que imita los rosetones góticos. El sobrecargamiento es general, y las figuras muestran ya una expresividad propia del renacimiento.
La siguiente fotografía del detalle está al revés:

El tema principal del retablo es el ciclo de la Pasión, cuya culminación es el enorme crucifijo que ocupa el círculo central del retablo. A su alrededor se distribuyen otras escenas evangélicas relativas al tema y a pesar del recargamiento ornamental el conjunto nos muestra equilibrio.

"Tumba de Juan de Padilla" (Museo Provincial de Burgos). Muestra la imagen orante del personaje, con el paje detras, decoración de ángeles y el escudo de armas familiar, en el muro en relieve aparece una representación de "La deposición de Cristo". El arcosolium lleva decoración de tracería y figurillas, se trata de un arco conopial alrededor del cual también hay decoración de ventanales góticos. Originalmente se iba a colocar en el Monasterio de Fresdelval (Burgos).



"Retablo de la Capilla de Santa Ana" (Catedral de Burgos, entre 1486 y 1492) con la colaboración del pintor Diego de la Cruz, quien se encargó de la policromía, dedicada a la genealogía de la Virgen a partir del personaje bíblico Jessé.


El retablo se organiza a manera de tapiz desplegado en un banco o predela y un cuerpo principal de tres registros verticales bien definidos, donde se disponen doseles y pináculos calados que cobijan las figuras, todo ello sobre un fondo en azul celeste y estrellado.


En el centro del banco, bajo un doselete corrido, aparece la escena de la Resurrección de Cristo con las Marías y San Juan, flanqueada en los espacios intermedios por San Pedro y San Pablo; en los extremos, los Cuatro Evangelistas, dos a cada lado.


Varias escenas se superponen en las calles laterales: el obispo Acuña, ricamente ataviado con unas galas eclesiásticas en las que Siloé dio rienda suelta a su virtuosismo detallista, junto con sus familiares y canónigos; la aparición de Cristo a San Eustaquio; el Nacimiento de la Virgen; la Presentación de la Virgen; los Desposorios de la Virgen y San José; y San Joaquín con el ángel.


En la calle central se desarrolla lo más importante del programa iconográfico: en la parte inferior está Jessé, dormido, de cuyo pecho sale el árbol que representa la genealogía de la Virgen: los brotes laterales fructifican en las figuras de los reyes de Judá, que envuelven la escena central del abrazo de San Joaquín y Santa Ana ante la Puerta Dorada, de la cual emergen unas ramas que culminan en la parte superior en la imagen sedente de María con el Niño. Escoltan a la Virgen y el Niño dos figuras femeninas alegoría del Antiguo y el Nuevo Testamento, aunque también han sido interpretadas como la Sinagoga y la Iglesia, al llevar una los ojos cubiertos por un velo y portar sus manos las Tablas de la Ley y un cetro roto, y la otra con los ojos desvelados, coronada y con un cetro íntegro.


Un Calvario exento remata el retablo en el ático, con el sol y la luna fijados en el cielo abovedado.

ESCULTURA GÓTICA ESPAÑOLA S. XV: RODRIGO ALEMÁN

Rodrigo Duque, conocido como Rodrigo Alemán por su origen centroeuropeo y es probable que también se tratara de una familia de origen judío (Sigüenza, Guadalajara 1470 – Plasencia, Cáceres, 1542), realizan principalmente sillerías de coro para las catedrales, pero también retablos de grandes proporciones. 

Era seguidor del estilo Gótico-Flamígero, de clara influencia alemana.

Su trabajo como tallista sobre madera es notable, aunque por su abuso de escenas eróticas se buscó la condena de la Inquisición.

"Sillería baja del coro de la Catedral de Toledo", en los respaldos de las sillas de coro narra la conquista de Granada por los Reyes Católicos, se trata de un tema histórico introducido en un edificio religioso. Es su obra más conocida.


"Retablo de la Catedral de Toledo", en el que participó.



"Sillería de coro de la Catedral de Plasencia" es de estilo gótico flamígero. Está hecha en madera de nogal y sobresalen en ella la silla del Obispo, que se halla en el centro, y también dos más a ambos lados de ésta, dedicadas a los Reyes Católicos. Consta de 41 sitiales en el coro alto y 26 en el coro bajo, todos adornados con relieves. Los temas de los relieves y tallas son de lo más variado: religiosos, profanos, mitológicos, rayantes en lo obsceno, satíricos, escatológicos, costumbristas, fantásticos...


"Sillería de coro de la Catedral de Ciudad Rodrigo" (Salamanca)